sábado, 17 de octubre de 2009

Maradona: la conjura contra el necio.

Si uno es capaz de hacer algo mejor que millones de personas es un individuo con un don extraornidario y admirable. Sí además aquello que son capaces de hacer gracias a su talento nos hace disfrutar, nos proporciona alegrías, momentos memorables, incluso puede que nazca una cierta forma de aprecio por aquel que dispone de esa capacidad extraordinaria, y que tiene el poder de hacernos sentir bien. Pero eso no quiere decir que haya que haya que transformar sus tonterías en genialidades, o disculpar todas sus faltas. Menos aun que haya que chuparsela.
En el caso de Maradona, del endiosamiento sufrido no podemos culparle solo a él: ha habido una multitud de adoradores que, de un extraño modo, desfogaban sus humanas pasiones, elevando a los cielos no solo al futbolista, sino al personaje. Y el tipo, ignorante, desequilibrado, se ha creido diferente, no solo dándole al balón, sino haciendo cualquier cosa. Se ha creído que debe mirarsele de otra manera, ya que no es un simple humano. Qué es el incapaz de barbaridades o torpezas, que todo lo que hace es un producto divino, que mea mana, vamos. Y que todos los que dudan de él son herejes estúpidos.
Y el hombre se lanza a celebrar algo que como objetivo es muy pobre y que por el modo de conseguirlo debería avergonzarlo, como una nueva muestra de gloria. Y ahora qué dice el hombrecillo? Pues ahora, una vez muestras tu lamentable naturaleza. Y una vez más obliga a hacer muy dificil admirar lo que de él vale la pena, teniendo que aislar su talento de todas sus miserias.
Diego, boludo, cuando muchos personas más inteligentes, cultas y sensatas que tú se ponen en tu contra tienes algo que aceptar: eres un necio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario