No es un buen jugador más. Es uno de los mayores talentos del baloncesto mundial de este siglo. Sin embargo, uno no puede asegurar que si, definitivamente, se va a la NBA triunfe. Y no me refiero a un triunfo de conseguir anillos, lo que en cualquier jugador es imposible prever al depender de muchas circunstancias en las que el jugador apenas o de ninguna manera puede intervenir. Hablo de un triunfo en cuanto a numeros y apreciación de comentaristas y aficionados.
No es fácil adivinar cuales serán los números de Ricky. A diferencia de Gasol del que se podía esperar que simplemente por sus condiciones promediara 15 puntos y 8 rebotes, de Ricky no es fácil saberlo. No es un anotador, lo que indica que aun estando en un mal equipo no meterá una gran cantidad de puntos. Es un enorme asistente y creador de juego, pero si sus compañeros no poseen su talento y la defensa se puede centrar en él su balance asistencias pérdidas de balón puede no ser muy favorable. Es capaz de robar muchos balones pero puede tener dificultades defendiendo a bases bajos muy rápidos y muy habilidosos.
Lo que si tengo claro es que su manera de jugar es diferente, especial, artística, y espero que eso sea reconocido desde el primer momento, y permita que la confianza en él se mantenga hasta que encuentre la manera de triunfar que se, o quiero creer que se, que su talento y su conocimiento del juego le permitirán hallar.
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