miércoles, 23 de septiembre de 2009

Los que descendieron y ascendieron I

RICKY RUBIO
Es un adolescente. Lo ha demostrado este verano. Toma malas decisiones, elige muchas veces en función de lo que le apetece en ese instante y menos en función de lo conveniente, tanto para él como para los que le rodean. Pero tiene talento, y cuando hace uso, aunque comete algunos errores, se muestra como un jugador diferente y aporta mucho. En defensa, su obsesión por robar el balón empezó diendo facilidades pero acabó creando muchas molestias. En ataque, nunca será un gran tirador, quizá ni siquiera bueno, pero debe aprovechar los tiros cómodos como hizo los últimos partidos, para evitar que su defensa le miré de lejos con una sonrisa en la cara; una gran sonrisa si conoce el anuncio.

CARLOS CABEZAS
El esforzado. No da ninguna sensación de facilidad jugando. Todo parece el resultado de mucho trabajo. Juega como quien baila contando los pasos. Fue uno de los que hizo pensar que no era posible. Ninguno de los bases parecía bueno, y él era el peor de ellos. Cabezas con una música que no conoce, se muestra absurdo en la pista, no es capaz de adaptarse o de improvisar. Cuando el equipo volvió a coger el tono y el ritmo que el conoce, volvió a hacer lo que sabe, con esfuerzo, pero también con eficacia. Como un buen albañil.

RAUL LÓPEZ
El hombre que pudo ser rey. El mayor talento en bases en España, seguramente en Europa que ha habido (Ricky aun no ha llegado ni con mucho al nivel máximo que alcanzó Raul). Después de su lesión, de vez en cuando juega bien, y hace pensar lo que pudo haber sido. Cuando se aloca, es un peligro, imposible para un entrenador confiar en él. Cuando está centrado es un buen base, con tiro, pase, defensa y velocidad, aunque aun en esos días hace decir muchas veces a los comentaristas "¡qué bien!...huy que pena".

SERGIO LLULL
El chico nuevo que acaba de llegar. Es solo rock & roll pero me gusta. Es buen tirador, muy molesto en defensa, rapidísmo, decidido. A mejorado mucho en el último año, aunque su recursos técnicos y su conocimiento de juego son, al menos por ahora, limitados. ¿Podrá jugar bien cuando su energía sea menor? Mientras mantenga el hambre, seguirá siendo una gran apuesta. Escariolo confío en él cuando no confiaba en nadie. Aunque puede ser que lo hiciera, porque creyera que por era su hombre, su infiltrado entre los enemigos.

JUAN CARLOS NAVARRO
Es un jugón. Cuando se divierte es muy bueno. Dificilmente controlable. Es una artista, no tiene nada que ver con los jugadores grises y previsibles que eran mayoría en el europeo (Navarro debió ser elegido para el quinteto ideal). En los primeros partidos su nula confianza en lo que hacía, le convirtió en un jugador tenso, triste y, por ello, aun peor que uno vulgar. Después se soltó, se liberó, (¿se rebeló?). Cuando muestra su afición por hacer jugadas díficiles, siguiendo sus impulsos, las meta o no, hay que dejarle en el campo; es buena señal.

RUDY FERNÁNDEZ
Hay que quererlo como es. Alocado, insensato, intentando lo imposible y a veces consiguiéndolo. ¿Sería mejor si sentara la cabeza? No lo creo. En la NBA dificilmente sea aceptada su inestabilidad, pero en Europa siempre será bienvenida. Es un jugador estimulante, capaz de crear estados de euforia en el equipo, y eso para un equipo emocional como es la selección española es muy valioso. En un equipo aburrido, de una ciudad aburrida, puede hacer gracia, pero provoca débiles explosiones. También es irritante, lo que provoca que los contrarios hagan tonterías, aunque también puede poner en contra a los arbitros.

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